Los funcionarios de Illinois y el alcalde Brandon Johnson acusan a funcionarios federales de inmigración de una "ocupación ilegal" en la ciudad, que ha llevado a "miedo", "violencia indiscriminada" y una "interferencia impermisible con la soberanía estatal". En una demanda federal presentada el lunes, Illinois y Chicago buscan reivindicar su autoridad soberana para gobernar, crecer y mantener el orden y la estabilidad pública frente a un gobierno federal sin control.
La administración de Trump ha sido criticada por sus tácticas en la aplicación de la ley inmigración, especialmente en Illinois. Los agentes federales han utilizado una "estrategia de interdicción" que ha llevado a arrestos sin orden judicial, la escaneada biométrica y el ocultamiento de placas de vehículos. También han sido acusados de entrar ilegalmente en propiedad privada, incluyendo cementerios, mercados de segunda mano y patios residenciales.
La demanda busca una orden que prohíba a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) llevar a cabo la aplicación de la ley inmigración civil en Illinois sin la aprobación del Congreso. También solicita el fin de políticas que han llevado a la escaneada biométrica, el ocultamiento de placas y los arrestos sin orden judicial.
El Fiscal General de Illinois, Kwame Raoul, ha describió a los agentes de inmigración como "ocupantes" en lugar de oficiales de la ley. El alcalde Brandon Johnson ha dicho que la administración de Trump ha violado repetidamente la ley y socavado la confianza pública.
La demanda se presenta en medio de una creciente indignación sobre las tácticas de los federales, especialmente después del tiroteo mortal de Renee Good por parte del oficial de ICE Jonathan Ross. También se han planteado preguntas sobre la capacidad de los funcionarios estatales para enjuiciar a los agentes federales.
La nueva demanda busca reivindicar el derecho de Illinois y Chicago a gobernar de manera autónoma y mantener su soberanía frente a un gobierno federal que considera que está actuando de manera ilegal.
La administración de Trump ha sido criticada por sus tácticas en la aplicación de la ley inmigración, especialmente en Illinois. Los agentes federales han utilizado una "estrategia de interdicción" que ha llevado a arrestos sin orden judicial, la escaneada biométrica y el ocultamiento de placas de vehículos. También han sido acusados de entrar ilegalmente en propiedad privada, incluyendo cementerios, mercados de segunda mano y patios residenciales.
La demanda busca una orden que prohíba a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) llevar a cabo la aplicación de la ley inmigración civil en Illinois sin la aprobación del Congreso. También solicita el fin de políticas que han llevado a la escaneada biométrica, el ocultamiento de placas y los arrestos sin orden judicial.
El Fiscal General de Illinois, Kwame Raoul, ha describió a los agentes de inmigración como "ocupantes" en lugar de oficiales de la ley. El alcalde Brandon Johnson ha dicho que la administración de Trump ha violado repetidamente la ley y socavado la confianza pública.
La demanda se presenta en medio de una creciente indignación sobre las tácticas de los federales, especialmente después del tiroteo mortal de Renee Good por parte del oficial de ICE Jonathan Ross. También se han planteado preguntas sobre la capacidad de los funcionarios estatales para enjuiciar a los agentes federales.
La nueva demanda busca reivindicar el derecho de Illinois y Chicago a gobernar de manera autónoma y mantener su soberanía frente a un gobierno federal que considera que está actuando de manera ilegal.